En los años setenta, los puertorriqueños llegaron a representar el 10% de la población de Nueva York. Pero mientras la diáspora buscaba sus orígenes, también florecían términos peyorativos como el de nuyorican. Hoy la ciudad sigue teniendo una fuerte influencia boricua que se percibe en restaurantes, salas de música y festejosLa Lechonera La Piraña de Ángel Jiménez es uno de los pocos sitios fuera de Puerto Rico donde se puede comer un auténtico plato de lechón boricua. En un tráiler en el Bronx, desde hace más de 20 años, Jiménez cocina el cerdo desde antes del amanecer y lo vende a partir del mediodía sábado y domingo, para quien alcance a hacer cola antes de que se acabe. Lleva el negocio solo: cocina, sirve y vacila con la gente, siempre con una cerveza en la mano.
NuevaYol: así es el Nueva York boricua al que canta Bad Bunny
Scritto il 17/05/2026